Sumérgete en el ambiente del animado paseo marítimo y admira la flota de barcos pesqueros que proyectan coloridos reflejos en las aguas azules. Mientras paseas, no te sorprendas si te encuentras con la mascota oficial de Mykonos, ¡que no es otra cosa que un pelícano!
Uno de los rincones más pintorescos de la isla es Alefkántra o "Pequeña Venecia", un barrio del siglo XVIII dominado por las mansiones de los grandes capitanes. Con balcones que miran al mar, te vienen a la mente imágenes de la famosa ciudad italiana. Relájate en un café frente al mar y admira la vista de los pintorescos molinos de viento que se alzan imponentes en la ladera, con un luminoso fondo azul.
Los molinos de viento son la quintaesencia del paisaje de Mykonos. Numerosos de ellos se han convertido en parte integral de la ciudad. Brillan por su color blanco nieve, su forma esférica y su tradicional tejado puntiagudo de madera de la más fina calidad. Antiguamente, funcionaban con energía eólica, ya que Mykonos es famosa por sus ráfagas de viento, que siguen soplando hoy en día.
Con el Hóra como base, emprende un viaje para descubrir las soleadas playas de la isla, donde las fiestas animadas animan a multitudes de todas las edades y gustos día y noche.
Justo al lado de Mykonos se encuentra la isla sagrada de Delos. La isla es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Grecia y, sin duda, el más importante de las Cícladas. Los ferries salen del antiguo embarcadero, en el extremo oeste del puerto.

